Taxonomía de Marzano: la alternativa moderna a Bloom para diseñar objetivos de aprendizaje
La Nueva Taxonomía de Marzano y Kendall: tres sistemas de pensamiento y seis niveles de procesamiento para diseñar objetivos de aprendizaje más precisos que Bloom.
La Nueva Taxonomía de Marzano y Kendall es una alternativa a la Taxonomía de Bloom que incorpora los avances en ciencia cognitiva de las últimas décadas. Mientras Bloom clasifica solo el dominio cognitivo en seis niveles, Marzano propone un modelo bidimensional que combina tres sistemas de pensamiento (cognitivo, metacognitivo y self-system) con tres dominios de conocimiento (información, procedimientos mentales y procedimientos psicomotores). El resultado es una herramienta más precisa para diseñar objetivos de aprendizaje, evaluar con rigor y alinear la instrucción. Esta guía explica el modelo con ejemplos prácticos para tu trabajo como diseñador instruccional.
En este artículo:
- Qué es la Taxonomía de Marzano y por qué surgió
- Los tres sistemas de pensamiento
- Los seis niveles de procesamiento
- Los tres dominios de conocimiento
- Marzano vs. Bloom: diferencias prácticas
- Cómo aplicar la Taxonomía de Marzano en diseño instruccional
- Modelos y teorías relacionadas
- Preguntas frecuentes
Qué es la Taxonomía de Marzano y por qué surgió
La Taxonomía de Marzano nació como respuesta a las limitaciones de Bloom que se hicieron evidentes con los avances en psicología cognitiva. La Taxonomía de Bloom, publicada en 1956, fue revolucionaria en su momento pero fue diseñada antes de que existiera investigación sólida sobre metacognición, motivación intrínseca y procesamiento de información. Marzano y Kendall publicaron la Nueva Taxonomía en 2007, integrando cinco décadas de investigación cognitiva que Bloom no tuvo disponibles.
Robert Marzano, investigador del Mid-continent Research for Education and Learning (McREL) y luego del Marzano Research Laboratory, observó que la Taxonomía de Bloom tenía tres problemas fundamentales: asumía una jerarquía fija de complejidad que no siempre se sostiene, ignoraba los factores metacognitivos y motivacionales que determinan si el aprendizaje ocurre, y mezclaba niveles de complejidad cognitiva con tipos de conocimiento.
La Nueva Taxonomía resuelve estos problemas con un modelo bidimensional: un eje describe los niveles de procesamiento (qué operación mental realiza el aprendiz) y el otro describe los dominios de conocimiento (sobre qué tipo de contenido opera). Esto permite una precisión que Bloom no ofrece: puedes diseñar un objetivo para “analizar un procedimiento” o para “recuperar información factual” con claridad sobre qué está pasando cognitivamente.
Los tres sistemas de pensamiento
Marzano propone que el procesamiento mental opera a través de tres sistemas interconectados, cada uno con un rol diferente en el aprendizaje. Estos sistemas no son una secuencia sino capas que interactúan.
Self-system (sistema del yo)
Es el sistema que decide si el aprendiz se involucra o no con la tarea. Antes de que cualquier procesamiento cognitivo ocurra, el self-system evalúa: ¿es importante esta tarea? ¿Puedo hacerla? ¿Quiero hacerla? Si la respuesta a alguna de estas preguntas es no, el aprendiz se desconecta —mental o literalmente— independientemente de la calidad del diseño instruccional.
El self-system abarca las creencias sobre la propia eficacia, la importancia percibida de la tarea, las emociones asociadas al contenido y la motivación. Marzano coloca este sistema como el más “alto” no porque sea cognitivamente más complejo, sino porque es el que tiene poder de veto sobre todos los demás: si el self-system no se activa, nada más importa.
Para el diseñador instruccional, esto significa que diseñar la motivación y la relevancia percibida no es un “nice to have”: es un prerrequisito. Esto conecta directamente con el Modelo ARCS de Keller, que proporciona estrategias concretas para este nivel.
Sistema metacognitivo
Es el sistema que monitorea, regula y evalúa el propio procesamiento cognitivo. Mientras el sistema cognitivo hace el trabajo mental, el metacognitivo supervisa cómo lo está haciendo: ¿estoy entendiendo esto? ¿Mi estrategia está funcionando? ¿Necesito cambiar de enfoque?
El sistema metacognitivo incluye la capacidad de establecer metas de aprendizaje, monitorear el progreso hacia esas metas, evaluar la efectividad de las estrategias empleadas y ajustar el enfoque cuando algo no funciona. Es lo que distingue al aprendiz experto del novato: no es solo cuánto saben, sino cuánto saben sobre cómo aprenden.
En diseño instruccional, activar el sistema metacognitivo implica diseñar oportunidades de reflexión: checklists de automonitoreo, diarios de aprendizaje, preguntas de reflexión post-actividad (“¿qué estrategia usaste? ¿funcionó? ¿qué harías diferente?”), y herramientas de autoevaluación que el aprendiz controla.
Sistema cognitivo
Es el sistema que procesa la información directamente: recuperarla, comprenderla, analizarla y usarla. Es el equivalente a lo que Bloom clasificó en sus seis niveles, pero Marzano lo reorganiza en cuatro niveles de complejidad creciente dentro del sistema cognitivo.
Los cuatro niveles del sistema cognitivo son: recuperación (reconocer y recordar), comprensión (integrar y simbolizar), análisis (emparejar, clasificar, analizar errores, generalizar, especificar) y utilización del conocimiento (toma de decisiones, resolución de problemas, experimentación, investigación).
La diferencia clave con Bloom es que Marzano no asume que estos niveles son estrictamente jerárquicos. Un aprendiz puede trabajar en análisis antes de tener comprensión completa si el contexto lo requiere. La complejidad depende tanto del nivel de procesamiento como del tipo de conocimiento sobre el que opera.
Los seis niveles de procesamiento
Los seis niveles de procesamiento de Marzano combinan los tres sistemas de pensamiento con niveles de complejidad creciente. De menor a mayor complejidad:
Nivel 1: Recuperación
El aprendiz reconoce, recuerda y ejecuta información y procedimientos básicos. Reconocer es identificar si algo es correcto, recordar es producir la información sin ayuda, y ejecutar es realizar un procedimiento sin error significativo. Ejemplo: “Nombra las cuatro fases del modelo ADDIE” o “Ejecuta el procedimiento estándar de configuración del LMS”.
Nivel 2: Comprensión
El aprendiz identifica la estructura esencial del conocimiento y puede traducirlo a otra forma. Integrar implica identificar los elementos críticos y cómo se relacionan. Simbolizar implica representar el conocimiento en una forma diferente: un diagrama, una analogía, un resumen propio. Ejemplo: “Explica con tus propias palabras por qué la retroalimentación inmediata mejora la retención” o “Crea un diagrama que muestre la relación entre los cuatro componentes del modelo ARCS”.
Nivel 3: Análisis
El aprendiz va más allá de la comprensión para examinar el conocimiento de forma crítica. Incluye cinco operaciones: emparejar (identificar similitudes y diferencias), clasificar (organizar en categorías), analizar errores (identificar y explicar fallas lógicas o fácticas), generalizar (inferir principios generales desde casos específicos) y especificar (aplicar principios generales a casos nuevos). Ejemplo: “Compara el modelo ADDIE con SAM identificando ventajas y limitaciones de cada uno” o “Identifica los errores de diseño en este módulo de e-learning usando los Principios de Merrill”.
Nivel 4: Utilización del conocimiento
El aprendiz usa el conocimiento para realizar tareas cognitivas significativas en situaciones nuevas. Incluye cuatro tipos: toma de decisiones (seleccionar entre alternativas con criterios), resolución de problemas (resolver situaciones con obstáculos), experimentación (generar y probar hipótesis) e investigación (investigar un tema sistemáticamente). Ejemplo: “Dado este análisis de necesidades, diseña la estrategia de formación más apropiada y justifica tu decisión”.
Nivel 5: Metacognición
El aprendiz monitorea y regula su propio procesamiento. Establece metas de aprendizaje, monitorea su progreso, evalúa la efectividad de sus estrategias y ajusta su enfoque. Ejemplo: “Después de completar el diseño del módulo, evalúa qué principios de diseño aplicaste bien, cuáles te costaron más, y qué harías diferente en el próximo proyecto”.
Nivel 6: Self-system
El aprendiz examina la importancia de la tarea, su propia eficacia y su respuesta emocional. Evalúa si vale la pena el esfuerzo, si se siente capaz, y qué emociones le genera el contenido. Ejemplo: “Reflexiona sobre cómo este conocimiento sobre evaluación del aprendizaje cambia tu percepción de tu propio rol como diseñador instruccional”.
Los tres dominios de conocimiento
La segunda dimensión de la taxonomía clasifica el tipo de conocimiento sobre el que operan los niveles de procesamiento.
Información (conocimiento declarativo): Hechos, conceptos, generalizaciones y principios. Ejemplo: “El modelo ADDIE tiene cinco fases” (hecho), “La carga cognitiva es la cantidad de esfuerzo mental requerido por una tarea” (concepto), “La práctica distribuida produce mejor retención que la práctica masiva” (generalización).
Procedimientos mentales (conocimiento procedimental): Habilidades y procesos cognitivos que el aprendiz ejecuta mentalmente. Van desde algoritmos simples (paso 1, paso 2, paso 3) hasta procesos complejos con múltiples puntos de decisión (como diagnosticar un problema de rendimiento o diseñar una evaluación formativa). La diferencia con la información es que los procedimientos se ejecutan, no solo se conocen.
Procedimientos psicomotores: Habilidades físicas que requieren coordinación motora. En diseño instruccional, este dominio es menos frecuente pero relevante en formación técnica, médica, manufacturera o deportiva. Ejemplo: usar un equipo de laboratorio, ejecutar una técnica quirúrgica, operar maquinaria industrial.
El poder del modelo bidimensional está en las combinaciones. “Recuperar información” es diferente de “recuperar un procedimiento”. “Analizar un concepto” requiere operaciones mentales diferentes a “analizar un proceso”. Bloom no distingue estas combinaciones; Marzano sí.
Marzano vs. Bloom: diferencias prácticas
Bloom no es incorrecto —es incompleto. La Taxonomía de Bloom sigue siendo útil como herramienta rápida y ampliamente conocida. Pero la Taxonomía de Marzano resuelve problemas específicos que Bloom no aborda:
Jerarquía flexible vs. rígida. Bloom presenta sus seis niveles como una escalera fija: no puedes analizar sin comprender, no puedes evaluar sin analizar. Marzano demuestra que esto no siempre es cierto: un aprendiz puede tomar decisiones (utilización) sin tener comprensión completa del marco teórico, si la situación lo requiere. Los niveles son de complejidad creciente en general, pero no son prerrequisitos absolutos.
Motivación y metacognición integradas. Bloom solo cubre el dominio cognitivo. Marzano integra el self-system (motivación, creencias, emociones) y la metacognición (automonitoreo, autorregulación) como niveles del mismo framework. Esto reconoce que el aprendizaje no es solo cognición: es cognición + motivación + autoregulación.
Tipos de conocimiento explícitos. Bloom revisado (Anderson y Krathwohl, 2001) añadió una dimensión de conocimiento, pero Marzano la integra más orgánicamente con tres dominios claros que permiten combinaciones específicas: “analizar un procedimiento mental” vs. “analizar información declarativa” requieren objetivos y evaluaciones diferentes.
Mayor precisión en objetivos. Con Bloom, “el estudiante analizará el concepto de carga cognitiva” es un objetivo válido. Con Marzano, puedes ser más preciso: “el estudiante clasificará tipos de carga cognitiva (análisis — información)” o “el estudiante identificará errores de carga cognitiva en un diseño existente (análisis de errores — procedimiento mental)”. Esta precisión facilita el diseño de evaluaciones alineadas.
Cómo aplicar la Taxonomía de Marzano en diseño instruccional
La aplicación más directa es usarla como herramienta para escribir objetivos de aprendizaje y diseñar evaluaciones alineadas. En lugar de elegir un verbo de la lista de Bloom y esperar lo mejor, usas la matriz bidimensional de Marzano para definir exactamente qué nivel de procesamiento y qué tipo de conocimiento esperas del aprendiz.
Paso 1: Identifica el dominio de conocimiento. ¿El aprendiz va a trabajar con información (hechos, conceptos), procedimientos mentales (procesos, habilidades cognitivas) o procedimientos psicomotores (habilidades físicas)?
Paso 2: Identifica el nivel de procesamiento. ¿Necesitas que el aprendiz recupere, comprenda, analice o use el conocimiento en una situación nueva? ¿Necesitas que monitoree su propio proceso (metacognición) o que evalúe la relevancia personal del aprendizaje (self-system)?
Paso 3: Combina ambas dimensiones en el objetivo. “El participante resolverá problemas de asignación de recursos en un proyecto de diseño instruccional (utilización — procedimiento mental)” es más preciso y evaluable que “el participante aplicará técnicas de gestión de proyectos”.
Paso 4: Diseña la evaluación alineada. Si el objetivo es de análisis de errores sobre un procedimiento, la evaluación debe presentar un procedimiento con errores para que el aprendiz los identifique y explique. Si el objetivo es de recuperación de información, un quiz de reconocimiento es apropiado. La taxonomía guía el tipo de evaluación.
Paso 5: No ignores el self-system y la metacognición. Incluye actividades que activen la motivación (self-system) al inicio de cada módulo y que promuevan la reflexión sobre el propio aprendizaje (metacognición) al cierre. Estos niveles no son opcionales: determinan si los niveles cognitivos van a funcionar.
Modelos y teorías relacionadas
Taxonomía de Bloom (revisada): La revisión de Anderson y Krathwohl (2001) intentó resolver algunas limitaciones de Bloom original añadiendo una dimensión de conocimiento. Marzano va más allá con un modelo más fundamentado en ciencia cognitiva y con la integración de metacognición y self-system.
Modelo ARCS de Keller: El self-system de Marzano —las creencias sobre eficacia, importancia y motivación— es exactamente lo que el Modelo ARCS diseña. Keller proporciona las estrategias prácticas para activar el nivel más alto de la Taxonomía de Marzano.
Teoría de la Carga Cognitiva de Sweller: Los niveles de procesamiento de Marzano implican cargas cognitivas diferentes. La recuperación exige menos recursos que el análisis, que exige menos que la utilización. Calibrar la progresión entre niveles respetando los principios de carga cognitiva produce diseños más efectivos.
Principios de Merrill: El principio de Merrill de demostración se alinea con los niveles de comprensión de Marzano, y el principio de aplicación con el nivel de utilización. Usar la Taxonomía de Marzano para definir objetivos y los Principios de Merrill para diseñar la secuencia instruccional es una combinación potente.
Alineamiento constructivo de Biggs: El modelo de Biggs propone que objetivos, actividades y evaluaciones deben estar alineados. La Taxonomía de Marzano, al ser más precisa que Bloom, facilita ese alineamiento porque cada combinación de nivel y dominio sugiere un tipo específico de actividad y de evaluación.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la Taxonomía de Marzano en pocas palabras?
Es un modelo bidimensional para clasificar objetivos de aprendizaje que combina seis niveles de procesamiento (recuperación, comprensión, análisis, utilización, metacognición y self-system) con tres dominios de conocimiento (información, procedimientos mentales y procedimientos psicomotores). Es más precisa y actualizada que la Taxonomía de Bloom.
¿Cuál es la diferencia entre Marzano y Bloom?
Bloom clasifica solo el dominio cognitivo en seis niveles jerárquicos fijos. Marzano integra cognición, metacognición y motivación en un modelo bidimensional con jerarquía flexible. Marzano también distingue entre tipos de conocimiento de forma más precisa, permitiendo combinaciones específicas que Bloom no ofrece.
¿Debería reemplazar Bloom con Marzano?
No necesariamente reemplazar, sino complementar. Bloom sigue siendo útil como herramienta rápida y universalmente conocida. Marzano es más precisa cuando necesitas objetivos específicos, evaluaciones alineadas o diseñar para metacognición y motivación. Usa Bloom para conversaciones informales y Marzano para diseño riguroso.
¿Cómo uso la Taxonomía de Marzano para escribir objetivos de aprendizaje?
Identifica primero el dominio de conocimiento (información, procedimiento mental o psicomotor), luego el nivel de procesamiento que necesitas (recuperar, comprender, analizar, utilizar). La combinación te da un objetivo preciso: "el participante clasificará tipos de evaluación formativa" es análisis aplicado a información declarativa.
¿Qué es el self-system en la Taxonomía de Marzano?
Es el sistema que decide si el aprendiz se involucra con la tarea. Evalúa la importancia percibida, la eficacia personal y la respuesta emocional. Es el nivel más alto de la taxonomía no por complejidad cognitiva sino porque tiene poder de veto: si el self-system no se activa, los demás niveles no funcionan.
¿La Taxonomía de Marzano funciona para e-learning?
Funciona para cualquier modalidad. Es especialmente útil en e-learning porque ayuda a diseñar actividades interactivas alineadas con niveles específicos: quizzes de recuperación, ejercicios de clasificación para análisis, escenarios de decisión para utilización, y reflexiones guiadas para metacognición.
¿Cómo evalúo la metacognición y el self-system?
La metacognición se evalúa con reflexiones estructuradas, diarios de aprendizaje y autoevaluaciones donde el aprendiz analiza su propio proceso. El self-system se evalúa con encuestas sobre motivación, relevancia percibida y eficacia personal. No son evaluables con exámenes tradicionales: requieren instrumentos de autorreporte y reflexión.
¿La Taxonomía de Marzano tiene evidencia empírica?
Sí. Marzano la construyó sobre investigación existente en ciencia cognitiva, metacognición y motivación. Los sistemas y niveles están fundamentados en teorías con amplia base empírica: la teoría de procesamiento de información, la investigación sobre metacognición de Flavell y la teoría de autoeficacia de Bandura, entre otras.
¿Por qué la Taxonomía de Marzano no es tan conocida como Bloom?
Bloom se publicó en 1956 y ha tenido 70 años de adopción institucional. Marzano es más reciente (2007) y es más compleja, lo que dificulta su adopción rápida. Además, Bloom funciona como herramienta "suficientemente buena" para muchos contextos, reduciendo la urgencia de adoptar una alternativa más sofisticada.
¿Puedo usar Marzano junto con otros modelos de diseño instruccional?
Absolutamente. Usa Marzano para definir objetivos precisos, ADDIE o SAM como proceso de diseño, los Principios de Merrill para la secuencia instruccional, el Modelo ARCS para activar el self-system, y Kirkpatrick para evaluar resultados. Cada modelo aporta una pieza diferente del rompecabezas.
¿Qué son los "procedimientos mentales" en la Taxonomía de Marzano?
Son habilidades cognitivas que se ejecutan mentalmente: procesos de toma de decisiones, estrategias de resolución de problemas, algoritmos de diagnóstico, técnicas de análisis. Se distinguen de la información (que se conoce) porque los procedimientos se ejecutan. Ejemplo: saber las fases de ADDIE es información; saber aplicar ADDIE a un proyecto real es un procedimiento mental.